Entre los diversos itinerarios santiaguistas que cruzan la provincia de Soria, el más frecuentado fue el que entraba desde tierras aragonesas por Tarazona a Ägreda y, siguiendo la antigua calzada romana, llegaba a la ciudad de Soria para proseguir hasta El Burgo de Osma por Calatañazor y continuar después, por San Esteban de Gormaz y Langa de Duero.
Asimismo se sabe que muchos peregrinos aragoneses, una vez llegaban a Soria optaban por encaminarse a Burgos continuando por Abejar hasta San Leonardo de Yagüe.
Otro de los caminos entraba en nuestra provincia desde Zaragoza y Guadalajara por Santa María de Huerta o Medinaceli para encaminarse hacia Almazán y, desde allí, por Berlanga de Duero hasta alcanzar el Burgo de Osma.
La Ruta Jacobea de La Lana es uno de los más antiguos trazados comerciales peninsulares.
Este camino era el preferido de los peregrinos procedentes del Levante y entraba por Retortillo par enlazar con San Esteban de Gormaz y siguiendo buena parte de la antigua calzada romana se adentraba en tierras burgalesas.